PAGANO

Durante la infancia escuché las historias que contaban mi padre y sus hermanos sobre la vida en los andes cusqueños. La mía fue una familia de criadores de caballos en un territorio que se me relataba como hostil y a la vez fantástico. Esas historias se quedaron conmigo y años después cuando iniciaba en la fotografía decidí viajar a contrastar esas leyendas con experiencias. Más tarde entendí que lo hice por seguir un llamado de la sangre que me llevó a perderme en el caos y el misticismo de las fiestas y su condición de resultado entre una conquista brutal y una resistencia gloriosa. Entonces me sentí con la libertad de mirar e interpretar a mi manera y así continuar esas historias como yo las viví. Todas las fotos fueron tomadas en Perú, en las provincias de Ayacucho, Andahuaylas y Cusco respectivamente, entre los años 2010 y 2012.


David Hermoza